jueves, 21 de marzo de 2024

Día de la poesía, 21 de marzo

 Las palabras de la poesía nos invitan a jugar con el pensamiento y la imaginación, con toda la música del lenguaje. En el mundo poético pasan cosas inquietantes, con las palabras  podemos rascarle una oreja a la luna,  bucear en un charco de lluvia, darle un beso al corazón de mamá o mirar una rosa hasta pulverizarnos los ojos.

Las poesía  nos invita a mirar lo que nos rodea con nuevos ojos porque la palabra poética tiene ese don: hacerle cosquillas a las cosas. 




Comparto con ustedes algunos poemas que me gustaron un montón. 



Canción de las preguntas de José Sebastián Tallón


¿Por qué no puedo acordarme

del instante en que me duermo?

¿Por qué nadie puede estar

sin pensar nada un momento?


¿Por qué, si no sé qué dice

la música, la comprendo?

¿Quién vio crecer una planta?

¿A qué altura empieza el cielo?


¿Por qué a veces necesito

recordar algo y no puedo,

y después, cuando me olvido

que lo olvidé, lo recuerdo?


De qué color es la luna

¿Por qué no hay ángeles negros?

¿Por qué no puedo correr

cuando me corren en sueños?


¿Por qué hay gallinas que cantan

como los gallos? ¿Y es cierto

que hay relojes que se paran

cuando mueren sus dueños?


Y el pelo, ¿cómo nos crece?

¿por cuál de sus dos extremos?

Y los peces, cuando duermen,

¿tienen los ojos abiertos?


¿Por qué decimos con jota

mojca, rajgo, mujgo, frejco?

Y el gato, ¿sabe que es él

cuando se ve en el espejo?


¿Y sabe alguien en dónde,

y cómo y cuándo, vivieron

los treinta y dos abuelitos

de sus ocho bisabuelos?


¿Y podrá decir, quien pueda,

contestar a todo esto,

por qué en los días de lluvia

me siento un poco más bueno,


y lo que piensan las vacas

que rumian en el silencio

del atardecer, echadas

y tristes, mirando lejos?


*José Sebastián Tallon En: Las torres de Nuremberg, Editorial Colihue, Buenos Aires, 2007.

extraído de: A qué altura empieza el cielo, antología de poemas para el 2do ciclo de Crecer en poesía distribuida por el Plan nacional de lectura, 2015



Se casa la luna de Didi Grau


A la ronda ronda

se escondió la luna

entre las quebradas

que tiene la Puna.


El sapo la encuentra,

ella se enamora,

deciden casarse

en dos o tres horas.


A la ronda ronda

se casa la luna

con vestido blanco

de seda y espuma.


El novio es un sapo

gordo, gordinflón,

con cuatro medallas

y un solo botón.


A la ronda ronda

se dan muchos besos.

(Arriba, en el cielo,

colgaron un queso.)


Redondos los novios

que se están casando,

¿se irán a los saltos

o se irán rodando?


*Extraído de: Cegado de luna, antología poética de colección Crecer en poesía, 2015


Al aire libre de Canela


Toca el trueno su timbal

 el agua toca el violín 

el viento su violoncello 


cada cual afina su instrumento


 y yo me siento 

feliz en la vereda 

a escuchar 

un concierto de tormenta


*Canela (Gigliola Zecchin) En: Para cuando llueve, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2004.


SI querés escuchar esta poesía:

https://www.educ.ar/recursos/154627/la-clase-del-dia-poesia-al-aire-libre-de-canela


La niña olvidadiza de Ana María Shua


La niña olvidadiza

Romina Brodo perdía todo.

Yendo a la playa

perdió la malla.

Yendo a la escuela

perdió una muela.

Una mañana

perdió a su hermana,

perdió el cuaderno

y una banana.

De vuelta en casa

mamá furiosa le dijo:

“Nena, pero qué cosa,

segunda muela,

quinta banana,

¡y cuarta hermana

que vas perdiendo esta semana!”

Pero Romina no contestaba

porque no oía que la retaban.

Estaba sorda y no por vieja:

perdió en la calle las dos orejas.



*Ana María Shua En: Las cosas que odio y otras exageraciones, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 1998.  Se puede escuchar por el grupo La Chicharra en: www.soundcloud.com/lachicharracantora/la-nia-olvidadiza


¿Cuál te gustó más y por qué? Podés elegir un verso de cada poema, o una estrofa de uno y otra de otro y mezclar todo para hacer un nuevo poema hecho de poemas. 


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